Del 28 abril al 2 mayo se realizó la segunda edición del Torneo Intercultural de Fútbol Femenino en la ciudad de Tánger (Marruecos). El torneo, organizado por la asociación Marroquí Al Khaima, en coordinación con la Fundación Raíces y la Asociación Alacrán 1997, contó de nuevo con equipos españoles y marroquíes.

Este proyecto tiene dos principales fines, por un lado reivindicar el fútbol femenino amateur ya que, pese a su desarrollo en los últimos años, encuentra todavía numerosas barreras para ser practicado. Por otro lado, buscamos seguir fomentando la convivencia entre distintos países y culturas, ampliar el conocimiento de las mismas, favoreciendo el encuentro y la empatía social, huyendo de estereotipos y prejuicios creados. Nuestra intención es acercar lo más posible dos realidades diferentes, pero igualmente enriquecedoras.

Un año más se hizo realidad algo que comenzó en el año 2011 como un sueño: La posibilidad de compartir el deporte con otras mujeres en un entorno cultural diferente. Cuando en el año 2011 emprendimos con muchas inseguridades la iniciativa de realizar un torneo intercultural de fútbol femenino Marruecos- España no imaginábamos que la experiencia iba a ser tan positiva y enriquecedora que continuaríamos al año siguiente, y menos aún imaginábamos que en el año 2012 íbamos a recibir más apoyos e incluso que al torneo se iban a incorporar nuevos equipos como el de Bruselas.

El sábado 28 de Abril salimos desde Madrid el Equipo femenino Alacrán. Un equipo nuevo, humilde, sin mucha experiencia pero llenas de ganas de aprender, seguir superándonos y sobre todo con ganas de compartir momentos como este encuentro. Este año, a diferencia del anterior, hicimos el recorrido en tren hasta Algeciras para allí cruzar en barco hasta marruecos. Impacta ver cuán cerca estamos y ser conscientes de las dificultades que desde Marruecos tienen para venir a España.

Viajamos 13 personas, de las cuales 9 éramos jugadoras. El tiempo no nos acompañó mucho, puesto que llovía, pero eso no fue un impedimento para que disfrutáramos de la gente, del paisaje tan verdoso, de los olores, de los sabores tan propios de Marruecos.
Desde Madrid teníamos claro que lo importante de este viaje era el encuentro, el conocer otra cultura y otra realidad sobre la mujer marroquí, rompiendo estereotipos y prejuicios, comunicarnos aún utilizando un idioma diferente y ver que cuando existe el deseo de conocer al otro, no hay barreras para la comunicación y que el reírse, el bailar, los besos y los abrazos son un lenguaje que todo el mundo comprende y que sale y llega al corazón.

El domingo hubo seis partidos entre la mañana y la tarde, ya por la mañana antes del primer partido que jugamos a las 11, estuvimos entrenando. Fue un día intenso pero muy grato.

Dormimos en el barrio de California, en unas villas muy bonitas al estilo marroquí. Y en ellas al llegar la noche del domingo pudimos compartir con jugadoras de Tánger y Tetuán momentos de cercanía, canciones, juegos de cartas, bailes. Cuando compartes estos momentos la competitividad malsana desaparece y en los partidos que jugamos al día siguiente, sin perder la perspectiva de intentar ganar, nos saludamos, nos abrazamos, nos besamos, nos pedimos disculpas, nos respetamos, y celebramos juntas el hecho en sí de compartir ese momento.
El lunes terminó la tarde con la entrega de premios y para mí el momento más emotivo, en el cual pensé “qué alegría que nuestras inseguridades del comienzo no hayan impedido este encuentro” fue cuando todas las jugadoras nos hicimos una foto juntas, entre risas y afecto. Éramos muchas las personas que en ese momento estábamos por encima de cualquier diferencia: por encima de la diferencia de culturas, por encima de la diferencia de calidad en el juego, por encima de la diferencia de las clases sociales. En ese momento solo existía una diferencia: que nosotras nos habíamos permitido el lujo de encontrarnos.

El martes tuvimos tiempo para disfrutar de la ciudad, de la medina, del té con hierbabuena, de los amigos, amigas marroquíes…, y el miércoles regresamos con mucho cansancio pero orgullosas de nuestro esfuerzo y de lo vivido.
Enseguida las jugadoras comenzaron a colgar fotos del encuentro en el faceboock con preciosos comentarios, reproduzco uno que sirva de ejemplo:
“El pasodoble de este verano: “ALACRÁN, ALACRÁN, ALACRÁN TE QUIEROOOO… LOLOLOLOLOLOLÓ LOLOLOLOLOLOLÓ ALACRAAAAÁN… TE QUIEROOOOO”

Sobrevivir a dos partidos por día y chicas de la 1ª división, taxistas locos, bocatas interminables, minibuses de 7 plazas, cuestas y rotondas genuinamente marroquíes… definitivamente, compensa.” Y como definitivamente compensa seguiremos fomentando el encuentro.

Y como bien dijo un compañero: Quizás algún día el torneo pueda realizarse en Madrid, para que las chicas marroquíes también puedan conocer nuestro país.

P.D: Muchas gracias a todas las personas y entidades que nos han apoyado en este proyecto. Gracias a:

– Asociación Alacrán (Madrid)
– Asociación Alkhaima (Tánger)
-Fundación Raíces (Madrid)
– Asociación Boughart (Tánger)
– Asociación AVIVART
– Barclays (Madrid)
– Comité Superior de deportes (Madrid)
– Asociación Danos Tiempo (Madrid)
– Restaurante Amaia (Madrid)
– Barei
– Se copian llaves
– Dani y Julio (grandes músicos)
– Ateneo libertario de Hortaleza (Madrid)