Vamos chegando… a Nacuxa

En estas primeras semanas de estancia en Nacala/Nacuxa, continuamos con las visitas a proyectos y escuelas del entorno. Conocimos el Centro de apoyo materno infantil que llevan a cabo las Hermanas Pilarinas en Nacala. Todas las mañanas se congregan allí a las 6.00h muchas madres con sus pequeñas crianças, a la espera de ser atendidas por las hermanas. Muchas de estas madres llegadas de diferentes zonas de Nacala, dejan a los niños/as allí durante toda la mañana, la razón es que están desnutridos, y de esta manera garantizan que reciban al menos dos comidas al día para ayudarlos a remontar la situación. Nos contaban las hermanas, así como Gema- voluntaria que estará tres meses acompañando a estos niños – el caso de Carlota, una de las bebés que allí se encontraban, que llegó en muy malas condiciones, y ahora estaba mucho más recuperada. Carlota nos miraba con curiosidad mientras se tomaba su zumo con otra veintena de niños.

Otras tantas madres y familiares llegan allí para recibir consulta médica de una de las hermanas. Atienden multitud de casos de familias, que desanimadas por la falta de medicamentos y la corrupción de los hospitales, llegan allí con todo tipo de dolencias. Nos contaban sobre la falta de medicamentos que sufren hasta que no llegan los contenedores de España, así como lo difícil que resultaba que algunas familias siguieran las pautas de medicación con la constancia requerida. Es una labor admirable la que desarrollan estas hermanas allí, que trabajan sin parar con muy pocos recursos.

Los primeros días en Nacala, además de aprovechar para visitar proyectos, estuvimos realizando recados varios para el Instituto de Nacuxa: comprar harina para hacer el pan en la panadería del Instituto, comprar colchones para los alumnos nuevos que continúan llegando en estas primeras semanas de curso… Estas gestiones, así como cualquier otra que tengas que hacer, parecen sencillas si no fuera por la realidad de aquí. Recorrer los caminos de tierra, aún más destrozados de lo habitual por las fuertes lluvias, la burocracia, el ritmo lento para todo, la rueda que se pincha, el camión que traslada a los estudiantes se avería, faltan mecánicos formados… aquí cualquier asunto puede complicarse con mucha facilidad. Por esto resulta aún más admirable la labor educativa y organizativa que desarrollan en esta localidad tanto la familia vicenciana, las hermanas concepcionistas como el personal directivo del centro.

En estas primeras semanas además, el Instituto y las localidades vecinas recibieron la visita de la Gobernadora del distrito, con lo que fuimos testigos del excesivo protocolo que este tipo de eventos conlleva.

 

Los alumnos siguen llegando a Nacuxa, aunque ya la mayor parte ha llegado y entrado en la dinámica de la escuela. Hay más de mil alumnos en el Instituto, de los cuales una buena parte viven aquí internos. El Instituto cuenta con Escuela primaria, secundaria, y tres especialidades de formación profesional: agropecuario, contabilidad y técnico de laboratorio. El próximo sábado se celebrará la fiesta de acogida a los nuevos, la fiesta promete. Os seguiremos contando.